Hoy ocurre una reconfiguración en el mercado energético, ya no solo en la matriz energética sino también entre países. Los acontecimientos recientes (la invasión de Rusia a Ucrania) le abren a Venezuela una nueva oportunidad para tratar de recuperar su industria energética. Tal vez esta sea el último gran chance que tenga nuestro país, de revertir la actual situación. Cada día que pasa y no se logra alcanzar un proceso de reactivación, son recursos y tiempo
perdidos. Venezuela tiene el potencial para volver a ser un actor importante en el mercado petrolero internacional, pero para hacerlo, nuestra economía necesita cambios urgentes y radicales en (por ejemplo) su marco regulatorio y fiscal, en su infraestructura, en reestructurar su deuda externa, en atraer capitales, tecnología, además de afrontar el problema de las
sanciones económicas-financieras-petroleras.

El siguiente trabajo, Propuestas UCAB-KA Informe #1, se ocupa de las propuestas que deben ocurrir para recuperar la industria petrolera nacional y el sector minero. En esta primera etapa se tocaron problemas modulares de la industria petrolera, pero poniendo el énfasis no en diagnosticar que ocurrió, sino intentar generar debate/discusión en torno a brindar soluciones, para recuperar sectores claves. La idea es generar propuestas y contribuir a la reconstrucción de la economía venezolana.

Hasta el momento se han realizado un total de 5 reuniones:

  1. Default de PDVSA: posibles estrategias y soluciones.
  2. Marco Regulatorio y Ley Orgánica de Hidrocarburos.
  3. Marco fiscal y atracción de inversión.
  4. Presente y Futuro de la industria petrolera y gasífera.
  5. Estrategias para recuperar la industria petrolera venezolana.

En esta primera parte se hace evidente que existe un consenso importante en el país, en torno a las medidas que se deben tomar para recuperar la industria petrolera. Hasta en el mismo gobierno, también se habla de la necesidad de realizar cambios profundos (regulatorios, fiscales, etc.) para mejorar la situación de nuestra industria petrolera nacional.
Pareciera que un escollo fundamental para que esto no ocurra, está en la voluntad política para llevarlos a cabo.

Es difícil imaginarse, en un escenario de corto plazo, cambios positivos en la economía venezolana, sin que ocurra una recuperación importante de la industria petrolera. La tarea es complicada, pero los beneficios para la nación, para su población, serán importantes